El target del mercado que nos interesa como empresa es el que reúne las características del cliente más idóneo y susceptible de ser atraído por nuestros productos. Las variables a tener en cuenta a la hora de analizar las características del cliente son las siguientes:
-Geográficas: región o regiones de la potencial clientela, tamaño del territorio, densidad de la población, clima.
-Demográficas: Edad, sexo, nivel de educación, nivel socio-económico, ocupación laboral, religión, tamaño de la familia.
-Psicológicas: Estilo de vida, personalidad, clase social, aficiones, etc
-Comportamiento del comprador: Lealtad a las marcas, motivos de compra, tasa de uso, etc
Dependiendo de cuál sea nuestro producto o servicio, deberemos analizar con mayor profundidad que otras algunas de estas características del cliente. Lo importante es que seamos capaces de elaborar un perfil de cliente ideal para acoger nuestro producto y servicio y dirigirnos a él. También es importante adaptar ligeramente nuestra empresa al perfil de potencial cliente que compramos.
CLIENTE INTERNO
El cliente interno es el elemento dentro de una empresa, que toma el resultado o producto de un proceso como recurso para realizar su propio proceso. Después, entregará su resultado a otro trabajador de la empresa para continuar con el proceso hasta acabarlo y ponerlo a venta, y lo adquiera el cliente externo. Por lo que, cada trabajador es cliente y a su vez proveedor dentro de la empresa.
CLIENTE EXTERNO
El cliente externo es la persona que no pertenece a la empresa y solicita satisfacer una necesidad (bien o servicio).
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